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11 de febrero de 2016

La semana pasada se conoció el informe de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo – Tendencias 2016” (WESO, en inglés). De su resumen extractamos estos párrafos.

Aumenta el desempleo mundial

La degradación del trabajo en el capitalismo imperialista

 La economía mundial está mostrando nuevos signos de debilidad llevando el desempleo a más de 197 millones (de personas) en el año 2015…

 La economía mundial está mostrando nuevos signos de debilidad llevando el desempleo a más de 197 millones (de personas) en el año 2015…
La nueva desaceleración económica es propiciada por la debilidad de los países emergentes y en desarrollo. Esto, combinado con otros factores, ha contribuido a una importante bajada de los precios de las materias primas, especialmente en lo que se refiere a la energía. Lo que a su vez ha afectado a las grandes economías emergentes exportadoras de materias primas, como Brasil o la Federación Rusa que han entrado en recesión. Las ventajas que ha supuesto para los importadores netos de materia prima no han sido suficientes para contrarrestar las caídas sufridas por los exportadores. Otro signo de debilidad económica lo constituye el hecho de que el comercio mundial, que generalmente crecía dos veces más rápido que la economía mundial, está creciendo ahora a la par, o incluso por debajo del crecimiento mundial. 
El debilitamiento de la economía ha provocado un aumento del desempleo mundial. En el 2015, el desempleo alcanzó 197,1 millones de personas –cerca de un millón más que en el año anterior, y 27 millones más que en los años anteriores a la crisis. Este crecimiento en el número de demandantes de empleo viene principalmente de los países emergentes y en desarrollo. Se prevé que las perspectivas de empleo en algunos de estos países, en particular los de América Latina así como algunos países asiáticos (especialmente China) y varios países árabes exportadores de petróleo, hayan empeorado en los últimos meses.
 
El empleo existente es cada vez más vulnerable 
La mala calidad del trabajo sigue siendo un problema acuciante en todo el mundo. El empleo vulnerable –la proporción del trabajo por cuenta propia y del trabajo familiar no remunerado, ambas categorías típicamente sujetas a altos niveles de precariedad– alcanza a 1,5 mil millones de personas, o más del 46 por ciento del empleo total. En el Sur de Asia y en el África Subsahariana, más del 70 por ciento de los trabajadores están en empleos vulnerables. 
Además de tener un acceso limitado a los sistemas de protección social contributiva, los trabajadores en empleo vulnerable se ven afectados por una baja productividad y por unos ingresos escasos y volátiles. Existen también importantes diferencias por género en lo que se refiere a la calidad del trabajo. Así, en ciertos países del Norte de África y del África Subsahariana, y en los Estados Árabes, las mujeres tienen de 25 a 35 por ciento más riesgo de empleo vulnerable que los hombres. 
Se prevé que, en los próximos dos años, el desempleo crezca en 3,4 millones…
Es probable que la desaceleración económica mundial del 2015 tenga un efecto retardado en los mercados de trabajo en el 2016, dando lugar, especialmente en las economías emergentes, a un aumento en los niveles de desempleo. En base a las previsiones de crecimiento más recientes, se estima que el desempleo mundial crecerá en 2,3 millones en el 2016 y 1,1 millones más en el 2017.
Se espera que en 2016, las economías emergentes sufran un incremento del desempleo de 2,4 millones. Esto refleja en gran parte el empeoramiento de las perspectivas del mercado laboral en las economías emergentes de Asia, América Latina y de los productores de materias primas, en particular en la región árabe y en África.
Muchos trabajadores y trabajadoras tienen que aceptar empleos mal remunerados, tanto en las economías emergentes como en las en desarrollo y, cada vez más, en los países desarrollados. A pesar de la disminución del número de desempleados en algunos países de la Unión Europea y en Estados Unidos, demasiadas personas aún no tienen trabajo.