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30 de julio de 2014

Solidaridad activa con Emfer y Tatsa

Por la defensa de todos los puestos de trabajo

La lucha de los trabajadores  de Emfer y Tatsa ha puesto sobre el tapete dos características importantes de la situación política y social. 

La lucha de los trabajadores  de Emfer y Tatsa ha puesto sobre el tapete dos características importantes de la situación política y social. 
La primera, que la clase obrera no está dispuesta a pagar la crisis de ajuste, entrega y represión, como lo vienen demostrando no solamente ellos, sino también la enorme cantidad de luchas que recorren el país. Y la segunda es que la “alianza estratégica integral” que se firmó con China amenaza con dejar en la calle a casi 500 obreros altamente calificados y entregar el manejo del sistema ferroviario argentino, entre otras cosas, a esa nueva potencia imperialista, demostrando que “buitres” no solo son los que vienen de la mano de Griesa y los yanquis. 
 
 
Un paso adelante
Después de que los compañeros consiguieran, con el corte del 8 de julio, arrancarle al gobierno el pago de la segunda quincena de junio y el aguinaldo y a la semana siguiente levantaron la toma de la fábrica, se encontraron con que la patronal “les dio asueto pago”, a partir 17/7, justamente durante la semana que Xi Jinping, presidente de China, visitaba la Argentina y firmaba con Cristina Kirchner acuerdos por los que se entrega el control del Belgrano Cargas y la renovación de vías y la construcción y reparación de vagones de cargas, además de los coches eléctricos. 
Esta maniobra, tendiente a evitar cualquier manifestación de los trabajadores de Emfer y Tatsa contra los acuerdos con los que se pretende entregar la principal planta del país de construcción de coches eléctricos para el ferrocarril, demuestra que la sociedad entre Cirigliano y el gobierno nacional sigue firme. Como viene afirmando unos de los delegados de Emfer, han sido socios durante las concesiones ferroviarias y ahora en el vaciamiento de los talleres ferroviarios.
A la vuelta de ese “asueto”, el 23/7, se volvió a tomar la fábrica porque no se había cobrado la primera quincena de julio como se había acordado, pero además la patronal despidió a 40 compañeros, con la intención de “presionar al gobierno” según sus propios dichos. Los delegados lograron anular esos despidos.
Pero lo más importante ha sido la confirmación del vocero de Cirigliano de que se otorgó a los chinos la concesión por 10 años de la reparación de los coches que compró el gobierno “nacional y popular” y que se está negociando la venta de la planta ¿O ya se vendió?
Esta negociación viene de la mano de la oposición del Ministerio de Transporte y el Poder Ejecutivo nacional a reestatizar las plantas de Emfer y Tatsa. Fuentes gremiales de la UOM comunicaron esto a los delegados y reafirmaron el proceso de venta.
De esa manera se confirman las sospechas que una parte de los compañeros tenían sobre que “con los trenes chinos vienen los chinos adentro” y que estos quieren una planta con menos de la mitad del personal actual. Por eso el inefable Antonio Caló, secretario general de la UOM les dijo; “mejor una fábrica trabajando con 200 que 400 trabajadores en la calle”.
 
 
La lucha entró ahora en una nueva etapa
Se ha abierto una nueva etapa en la lucha de Emfer y Tatsa, que hace necesario prepararse para una pelea larga en la que ha quedado clara la responsabilidad del gobierno “K” en la entrega de la fábrica, en complicidad con los Cirigliano, mostrando su verdadera esencia, la misma esencia oligárquica y entreguista con la que, en el siglo pasado nos imponían los acuerdos de complementariedad con los ingleses: carne por ferrocarriles.
La fortaleza de los compañeros de Emfer y Tatsa está en la toma de la planta, su experiencia de lucha y la valentía con la que la llevaron adelante y fundamentalmente el objetivo que los une en defensa de su fuente de trabajo: la reestatización. 
Esta pelea se va a poder ganar si se mantiene la independencia del gobierno y la patronal y se logra torcerle el rumbo a esta política entreguista de despidos, ajuste y represión. 
 
 
Dos trincheras
Con los trabajadores y sus delegados como principales protagonistas es necesario fogonear la mayor solidaridad con la lucha y con el proyecto de expropiación para reestatizar ambas fábricas y defender la industria nacional, con amplitud, sumando a todos los que compartan el objetivo de defender el trabajo y la industria nacional, atendiendo a las contradicciones que hay en el propio oficialismo pero sin esperar que éstas vayan a traer una solución.
En esta lucha hay solo dos trincheras que dividen aguas; los que están por la defensa del trabajo argentino, contra el vaciamiento y los despidos y los que están por la entrega de Emfer y Tatsa. 
En ese camino es fundamental impulsar el paro nacional, peleando porque sea activo y con todos los sectores dispuestos a enfrentar la entrega del patrimonio nacional, la destrucción de la industria, los despidos y la represión que vaya elaborando un programa para que las crisis no la paguen los trabajadores y el pueblo.
–  Por la defensa de todos los puestos de trabajo de Emfer y Tatsa.
–  Reestatización de ambas plantas.
–  Desprocesamiento del cuerpo de delegados y la comisión interna.
–  Paro nacional activo de 36 horas para torcer el rumbo de ajuste, entrega y represión y enfrentar el aislamiento de las luchas.