Noticias

03 de abril de 2013

Los docentes bonaerenses siguen la pelea

El conflicto salarial

El conflicto salarial en la provincia de Buenos Aires data del año 2012. Durante octubre y noviembre se realizaron paros del Frente Gremial que exigían la reapertura de la paritaria salarial.
Podemos decir que fueron tardíos, esporádicos y sin visos de democracia sindical real, ya que desde la lucha por el pago del aguinaldo en tiempo y forma los docentes bonaerenses veían caer sus salarios producto de la inflación, sin que la dirigencia gremial escuchara estos reclamos.

El conflicto salarial en la provincia de Buenos Aires data del año 2012. Durante octubre y noviembre se realizaron paros del Frente Gremial que exigían la reapertura de la paritaria salarial.
Podemos decir que fueron tardíos, esporádicos y sin visos de democracia sindical real, ya que desde la lucha por el pago del aguinaldo en tiempo y forma los docentes bonaerenses veían caer sus salarios producto de la inflación, sin que la dirigencia gremial escuchara estos reclamos.
Así y todo, cuando los paros se convocaron fueron verdaderamente masivos, tanto en octubre como en noviembre, pero lo tardío de la reacción y la dureza del gobierno provincial hicieron que termináramos el año no sólo sin aumento sino con descuentos monstruosos en los salarios por los días de paro.
A esto hay que sumarle la falta de pago a trabajadores docentes que durante todo el año, desde marzo de 2012, trabajaron gratis, porque a fin de año no habían percibido sus salarios.
La dirección gremial provincial, casi a fin de año, sin convocar masivamente, concurrió a La Plata con una lista de compañeros realizada en forma sectaria y cuasi secreta, para hacer un reclamo administrativo, cuando esto debió ser encarado desde abril del 2012 en forma masiva y abierta para que participen los miles de docentes afectados de toda la provincia. Esto nos obliga a preguntarnos: ¿qué acuerdos tenía la dirección del sindicato con el gobierno de Scioli que le perdonó la vida durante casi un ciclo lectivo y sobre todo después del triunfo contra el pago del aguinaldo en cuotas?
Por otro lado, el estado de las escuelas está cada vez más deteriorado, por falta de presupuesto destinado al arreglo y mantenimiento de los edificios educativos.
No hay nombramientos de cargos docentes ni auxiliares en la medida de las necesidades de las escuelas.
La cantidad y calidad de la comida en los comedores escolares es cada vez más insuficiente y de menor calidad. ¡Redujeron el gramaje de alimentos que se les da a los chicos diariamente! Por ejemplo: 1 Kg. de azúcar cada 100 raciones de mate cocido. Un pollo para 50 alumnos. ¿A esto llaman comedores escolares?
Todo ello atenta contra la escuela pública, favorece el negocio de las escuelas privadas y desmoraliza a los trabajadores de la educación.
Cuando empezó el año con el no inicio los paros fueron acatados masivamente, y poco a poco fue creciendo la participación en las movilizaciones, siendo la última a la Gobernación de la provincia la más numerosa.
Pero además es una lucha que viene de abajo, desde cada escuela, desde cada distrito. Se han multiplicado las marchas, radios abiertas, cortes de ruta, movilizaciones distritales, en el marco de la más amplia unidad, a pesar de la negativa del Suteba de unificar la lucha docente con la de los estatales, por abajo la gente se une naturalmente, como pasó en Necochea, donde marcharon juntos los gremios estatales, el Suteba, la FEB y los gremios de la CGT. O como sucedió en Esteban Echeverría donde la FEB firmó una declaración con Udocba. Algo que parece tan simple como unirse para triunfar en la lucha, se enfrenta con la ceguera política de los dirigentes que juegan a las escondidas para no confluir en las movilizaciones ni en golpear juntos al gobierno provincial.
Estas actitudes son repudiadas en las escuelas, porque cualquier docente quiere hacer el paro y movilizarse el mismo día del auxiliar que trabaja en su propia escuela, pero no puede hacerlo porque sus dirigentes convocan a paro en distinto día y se movilizan a distintos lugares. En esta semana que pasó era conocido el paro de gremios estatales para el martes 26 con movilización al Ministerio de Economía de La Plata y el miércoles 27 pero el Frente Gremial Docente, pese a poder confluir con ellos eligió ir con una Marcha de Antorchas a la Casa de la Provincia y concurrir a una reunión con Scioli en la que todos sabían que no iban a tener ninguna solución ya que el gobierno anunció, anteriormente, que no trataba la cuestión salarial.

Parece que le hicieran el  juego al gobierno de Scioli,  al que dicen enfrentar.
Lo cierto es que los docentes están decididos a seguir luchando. El gobierno amenaza con descuentos y el sindicato no da señales de luchar por eso, pero a pesar de ello y sabiendo que arriesgan mucho, los docentes van a seguir luchando, porque la inflación les devora los salarios. La voluntad de profundizar la lucha se evidenció en las asambleas del viernes 22/3 en  Suteba, también en FEB con propuestas de 72 horas, 96 horas y algunos distritos llevaron el mandato de paro por tiempo indeterminado al Plenario del primero y al Congreso de la segunda. En cinco distritos bonaerenses en la práctica no se iniciaron las actividades escolares. En ese marco el Frente Gremial Docente aceptó entrevistarse con Scioli la semana pasada y decidió un paro de 72 horas para los días 8, 9 y 10 de abril.
Se está dando un fenómeno que hacía años no ocurría. A un mes de comenzadas las clases no hay docentes para cubrir los cargos. Eso significa que muchos compañeros han decidido dejar la docencia para buscar trabajo en otras áreas.
En una situación compleja y difícil, la docencia bonaerense quiere seguir enfrentando el ajuste.