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15 de noviembre de 2017

Basta de cierre de medios

Decenas de trabajadores en la calle

 En los últimos días se ha acelerado el cierre de medios y el despido de decenas de trabajadores de prensa. La Agencia Diarios y Noticias (DyN), cuyos dueños son Clarín, La Nación, Río Negro y La Gaceta, anunció su cierre, con lo que quedarán 100 trabajadores y trabajadoras en la calle. Pocos días antes entró en quiebra la histórica Radio Rivadavia, con lo que peligra la fuente de trabajo de muchos otros compañeros. A esto se le suma la situación en los medios de prensa propiedad de Cristóbal López, el Grupo Indalo (que va desde Radio 10, C5N, hasta la productora de Tinelli Ideas del Sur), cuyos trabajadores están cobrando sus salarios en cuotas.
Estos despidos, ocurridos en el último mes, se suman a los más de 2.500 de los últimos dos años denunciados por el gremio Sipreba. A esto se le suman los problemas en el cobro en radios como Del Plata, de Electroingeniería, y el revanchismo de los dueños de Perfil que iniciaron un juicio a los compañeros de la Comisión Interna por sus reclamos. La semana pasada fueron absueltos.
Alrededor de la situación en los medios de prensa, “comunicadores” del macrismo y del kirchnerismo tratan de meter una falsa polarización, como vienen haciendo en todos los ámbitos de la política argentina. Esto se vio claramente en la ceremonia de entrega de los premios Martín Fierro a la radio, realizada el sábado 11 de noviembre. Allí, los macristas decían que el problema son los empresarios alimentados con dinero de la publicidad oficial en tiempos del gobierno kirchnerista, que al dejar de tener la pauta, cerraron sus empresas. Los kirchneristas acusan al grupo Clarín por el despido en DyN, y los ajustes en varias empresas periodísticas muy benévolas con el gobierno actual.
Esta falsa polarización no parte de la situación que viven los trabajadores que pierden su fuente de trabajo, y el salario con que se mantienen ellos y sus familias. Es una línea que impide unir a todo lo que pueda ser unido para frenar los cierres, y reclamar al Estado y al gobierno que intervenga, para impedir que crezca la desocupación en el gremio de prensa.