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02 de octubre de 2010

Informe sobre la situación internacional y nacional

Informe de Comité Central del PCR / 1 de febrero de 2009

Situación internacional
Desde mayo de 2008 se han producido cambios muy importantes en la situación internacional. Este informe completa el análisis del Partido expresados en documentos anteriores que conservan su validez. Entre otros:

• La generalización, profundización y agudización de la crisis económica mundial que es, sin duda, la mayor crisis económica en los últimos 70 años. Se comprobó correcta nuestra afirmación sobre que terminaba "un período de auge de la economía del sistema capitalista a escala mundial", que la crisis que se iniciaba se iba "a extender a todo el sistema" y sería, "con seguridad, profunda y prolongada".
También se comprobó correcta la afirmación que "Japón, China y la India, serían las más perjudicadas por una crisis del comercio internacional, al contraerse los mercados de grandes países capitalistas, principalmente EEUU, en los que vuelcan el grueso de su producción" y se demostró equivocada la posición de quienes afirmaban que esos países se "desacoplarían" de la crisis de la economía norteamericana y, por lo tanto, era posible que la economía argentina, que tiene en China a uno de sus principales compradores, escapase a la misma.

• La agresión israelí a Gaza, realizada con la complicidad del imperialismo yanqui y de Egipto, Jordania y Arabia Saudita, con la finalidad de continuar con el genocidio del pueblo palestino, impedir la existencia de la nación Palestina y aislar a los sectores combativos del pueblo árabe y a Irán para crear las condiciones para la guerra contra este país. La heroica resistencia del pueblo palestino conmovió al mundo y despertó una enorme oleada de solidaridad, incluso en Israel. La expulsión del embajador israelí por Chávez también generó simpatía en las masas.

• La intervención rusa en Georgia enfrentando la expansión yanqui en Asia Central y en la ex Europa soviética, principalmente en la República Checa y Polonia, en donde los EEUU pretenden instalar un sistema de radares y misiles claramente dirigidos contra Rusia y en Ucrania y Georgia a las que pretende introducir en la OTAN. Esta intervención fue una clara advertencia al imperialismo yanqui de que Rusia no permitirá sin lucha el establecimiento de los yanquis en su patio trasero. Y fue seguida de un amplio despliegue diplomático y militar en el patio trasero yanqui, en América Latina, donde Rusia tiene, según declararon funcionarios del gobierno ruso, "antiguos lazos de amistad con los países de la región". Entre estos países se destacan: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Brasil y Argentina. "Regresamos a América Latina y regresamos para siempre", declaró Alexei Sazonov, vocero de la Cancillería rusa. (Clarín 18/10/08).
En países como Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia, donde asumieron en los últimos años gobiernos antiyanquis, aprovechando el debilitamiento de los EEUU por su empantanamiento en Irak y Afganistán, aparece nuevamente el intento, por esos gobiernos, de reproducir la política de abrir las puertas a la penetración de otro imperialismo (que tuvo consecuencias nefastas en Cuba y Nicaragua en décadas pasadas) para enfrentar a los yanquis.
También en la Argentina este tipo de política tiene defensores en el gobierno de los Kirchner. Es una necesidad política en nuestros países esclarecer a fondo que cuando se habla de Rusia y de China, no estamos hablando de países amigos, sino de potencias imperialistas interesadas en desplazar al amo viejo para transformarse en el amo nuevo.

• En los últimos meses hemos asistido al despliegue de los dispositivos estratégicos de las grandes potencias en todo el mundo. En cuanto a América Latina los yanquis, después de 45 años, volvieron a poner en funcionamiento a la IV Flota que cubre el espacio marítimo de América del Sur y el Caribe y los rusos enviaron buques de su flota de guerra a esta región.
Los ingleses han fortalecido su presencia militar en Malvinas y reclaman extensas zonas marítimas en el Atlántico Sur. Por otro lado, Venezuela ha comprado más de 4 mil millones de dólares en armas rusas, e incluso Chávez sugirió que no vería con desagrado una base militar rusa en su país. Brasil ha comprado armamento militar moderno en Francia y sigue con sus planes en el terreno de la industria atómica.

• En los últimos meses se han producido grandes luchas obreras y populares en el mundo. Entre otras: el gran estallido de masas en Italia contra el intento del gobierno de Berlusconi de realizar un "ajuste" en la educación, lucha en la que los estudiantes jugaron un gran papel; la gran lucha de la juventud y la clase obrera de Grecia que se extendió luego a toda Europa; las luchas, ocultadas por los medios, de la clase obrera y el campesinado chino ante el cierre de fábricas y expulsión de campesinos pobres del campo; las luchas del proletariado en los EEUU; las movilizaciones en Bolivia frente al intento golpista de la derecha.

• El triunfo en Nepal, luego de una década de lucha armada y del alzamiento insurreccional que derribó a la monarquía e instauró la República Democrática Federal con la elección de una Asamblea Constituyente, y la conformación de un gobierno de coalición encabezado por el PC (maoísta). La primera revolución triunfante en el siglo XXI.

• El triunfo del candidato del Partido Demócrata, el afro-americano Barack Obama, en las elecciones norteamericanas, luego de ocho años de gobierno del republicano George Bush y de las grandes movilizaciones contra la política de éste, ha despertado ilusiones sobre cambios positivos en la política de los EEUU. El triunfo de Barack Obama se inscribe en los realineamientos que está produciendo en la política mundial la crisis en curso. Implicará cambios en la política norteamericana y todos los países están atentos a esto, como lo demuestra la decisión rusa de suspender la instalación de misiles en Kaliningrado (misiles que amenazarían a toda Europa y en particular a Alemania) en espera de las medidas que tomen los yanquis. Estas posibles medidas no deben despertar ilusiones sobre el carácter agresivo del imperialismo norteamericano: Obama ha dejado claro que va a "defender el liderazgo mundial" de los EEUU, ha desplazado de su entorno a Carter y a la corriente liberal sionista y ha colocado a su lado a elementos de la corriente fascista del sionismo norteamericano.
El nuevo presidente trata de desprenderse de los aspectos más repudiados de la política de Bush (como el campo de torturas de Guantánamo) pero su silencio frente al genocidio de Israel en Gaza fue funcional a la gran burguesía monopolista yanqui y su gabinete está lleno de ex funcionarios de Ronald Reagan , Bill Clinton (incluida Hillary Clinton, defensora a ultranza de la política israelí) y también, en puestos importantes, de ex funcionarios del gobierno de George Bush.

• La visita de Cristina Kirchner a Rusia, y posteriormente a Cuba y Venezuela, volvieron a demostrar que el gobierno de los Kirchner está alineado con los gobiernos antiyanquis o no pro-yanquis de América Latina.

La crisis económica internacional
Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal de los EEUU, escribió en el Wall Street Journal que las raíces de la crisis hipotecaria, que inició la actual crisis económica mundial, está "en el período que siguió al fin de la Guerra Fría", cuando "el capitalismo derrotó al socialismo, cuando cayó el mercado del COMECON y, principalmente cuando se impuso en China" (La Nación, 13/12/07).
En realidad Greenspan, por los intereses que defiende, no puede reconocer que el socialismo había sido derrotado en 1957 en la URSS y los países de Europa Oriental y en 1978 en China, y que en la URSS y los llamados "países socialistas" de Europa Oriental, existía otra forma de capitalismo -un nuevo tipo de capitalismo de Estado- con su mercado propio, el COMECON.
Con la derrota del socialismo y la posterior caída del COMECON, el capitalismo dispuso, según Greenspan, de "una mano de obra relativamente bien educada y de bajo costo", unida a una tecnología avanzada. En 20 años, centenares de millones de personas entraron en esa economía capitalista imperialista mundial; se produjo una enorme división internacional del trabajo. El capitalismo dispuso de "una gigantesca carpa de oxígeno" con una mano de obra inmensa (como ya señalamos, en quince años, en el mundo, se cuadruplicó el número de obreros) con salarios muy bajos, aumento de las horas y la intensidad del trabajo. Hay que tener en cuenta que esta ofensiva patronal siguió al período neoconservador de Reagan en los EEUU y la Thatcher en Gran Bretaña, en el que se operó una enorme ofensiva capitalista contra los derechos de los trabajadores y que la derrota mundial de la clase obrera fue acompañada de la desaparición, o transformación, de muchos partidos marxistas-leninistas-maoístas que existían en el mundo.
China se transformó, primero, en la fábrica del mundo (produce actualmente más de la mitad de la producción industrial del mundo; muchos son productos fabricados por empresas yanquis o europeas, pero todos llevan el "made in China") y, posteriormente, en la gran prestamista de los EEUU. La economía mundial tuvo el mayor nivel de crecimiento en treinta años. Se produjo un aumento gigantesco de la explotación de los trabajadores. El capitalismo pudo borrar conquistas laborales históricas, como sucedió en Europa y en nuestro país, imponer la llamada flexibilización y multiplicidad de tareas, los contratos basura y aplastar los salarios. En el llamado mundo "globalizado" supuestamente existe libertad para el libre tránsito de las mercancías, sin embargo no se permite la libre circulación de la principal mercancía del capitalismo, la fuerza de trabajo.
Millones de indocumentados en los EEUU y Europa facilitaron aún más la feroz explotación de la masa asalariada. Esto se acrecentó en los países oprimidos por el imperialismo, ya que en este mundo "globalizado", existen países "globalizadores" y países "globalizados".
Los países metropolitanos pudieron reducir la inflación y, desde los ’90, en los países centrales hubo una caída pronunciada de la tasa de interés real, junto a un aumento de la tasa de ahorro y alzas enormes en el valor de las acciones de las Bolsas y del precio de las viviendas. En medio de esto, el capitalismo atravesó varias crisis, de las que salió inflando distintos tipos de burbujas, hasta precipitarse en la tremenda crisis actual.
En esta crisis se expresa la crisis de superproducción relativa. El capitalismo entraña la contradicción entre la tendencia a ampliar ilimitadamente la producción y la capacidad limitada de compra de los consumidores fundamentales, los trabajadores. Y pese a que se estimuló de mil maneras al mercado, sobre todo en los EEUU, las inversiones en el desarrollo de la producción no eran rentables, en un mundo que actualmente tiene 967 millones de hambrientos (según la Oxfam, La Nación, 19/10/8).
Las enormes ganancias de estos 20 años se volcaron fundamentalmente a la especulación, desatando una fiebre especulativa y generando inmensas burbujas, como la de las llamadas "hipotecas basura", la inmobiliaria, la bursátil, la de las materias primas, etc.
La caída del precio del petróleo desnudó que aquella cifra de más de 140 dólares el barril a la que llegó a cotizarse, no se debía a un aumento del consumo y de la demanda, sino a expectativas de ganancias financieras, especulativas, como sucedió con el precio de la soja, el trigo, el maíz y el girasol.
Que su precio no estaba vinculado con el ciclo de la economía productiva, puesto que el costo de producción de un barril de petróleo no pasa de 10 dólares; sino que era objeto, al igual que otras materias primas, de la especulación financiera.
Esta fiebre especulativa, según Greenspan, es sólo comparable con la Tulipomanía del siglo XVII, cuando en todo el mundo la burguesía invertía en el cultivo de tulipanes, o con la "fiebre del oro" en California, en 1847. En ese entonces Marx le escribió a Engels: "Esto no lo habíamos previsto; el descubrimiento del oro en California implica la aparición de un mercado de la nada que equivale a la mitad de Europa". Ahora ha sucedido algo semejante, pero multiplicado por 10 o más veces, al abrirse -para el llamado "capitalismo global" y los nuevos avances tecnológicos en la producción- el inmenso mercado de los ex países socialistas, la tercera parte de la tierra, que mantenía un mercado relativamente independiente del de occidente. La mayor ampliación del mercado mundial desde la Revolución Industrial de 1780.
Las hipotecas basura originaron los llamados "derivados": montones de papeles que manejaron los bancos hipotecarios y los bancos de inversión para apalancar inversiones, y el capital financiero pasó a controlar gigantescas ramas industriales a escala mundial. Por ejemplo, el grupo Cerebrus Capital Management es el que controla el 80% de las acciones de la Chrysler.
"Esta es una crisis única en la vida, y posiblemente la más grande crisis financiera de su tipo en la historia de la humanidad", declaró Charles Bee, vicedirector del Banco Central inglés (La Nación, 25/10/08).
"En 1929 la deuda de los EEUU era del 130% del PBI y subió al 160% con la crisis. En 2008 la deuda es de 350% del PBI, pero va a llegar al menos al 500% y esto no toma en cuenta los derivados financieros", planteó G. Soros en Davos (La Nación, 28/1/09). La crisis será "devastadora" y "durará varios años", acaba de declarar Barack Obama.
La crisis del ’30 trajo el fascismo y el fascismo trajo la guerra. La guerra trajo la Revolución y ésta el triunfo del socialismo en la tercera parte de la Tierra.
Pero en 1930 existía el socialismo en la URSS, la sexta parte del mundo, y la URSS se salvó de la crisis y se fortaleció en la década del 30. Hoy la crisis tiene el trasfondo de tres guerras en curso: la de Irak, la de Afganistán y la de Palestina. Y hay focos de posibles guerras con Irán, en Pakistán y otros lugares de Asia Central.
El tsunami (como se lo llama) de la crisis actual ha ido arrastrando todo y no se sabe cómo va a terminar.
Ahora se ha creado una nueva burbuja: la del dólar. Muchos se han refugiado en el dólar y en los bonos del Tesoro yanqui y nadie sabe hasta dónde puede resistir este refugio. La caída de la libra esterlina es una advertencia para lo que puede suceder con el dólar, que permanece como divisa de reserva mundial.
Los Estados de los países centrales, con la esperanza de relanzar la economía, se comprometieron a salir en auxilio de los bancos, entidades financieras e industriales, por sumas de tal magnitud ("aparentemente infinita", escribió Henry Kissinger en Clarín del 1/2/09) que muchos economistas consideran impagables y estiman que esos Estados no tienen ese dinero, por lo que no se sabe si con estas medidas frenarán la crisis o sí, en definitiva, quebrarán los Estados garantes, lo que desataría una recesión mundial aún más aguda y procesos hiperinflacionarios de proporciones nunca vistos.
En los EEUU se salvó a los grandes capitales que habían especulado con las hipotecas y se abandonó a su suerte a los ciudadanos que quedaron sin techo y sin trabajo. Por otro lado, los bancos utilizaron la ayuda estatal para aumentar sus reservas y no usaron esos fondos para dar créditos. No se conocen ni los montos ni los bancos a los que se otorgó ayuda (en realidad por 2 billones /millones de millones/ de dólares) ni a qué valor se compraron o tomaron como garantía los activos, bonos y títulos de esos bancos.
Lo que preanuncia pérdidas colosales para los bancos centrales y una emisión gigantesca de dólares.
El gobierno de los EEUU destinó 700.000 millones de dólares para auxiliar a bancos, entidades financieras e industrias en quiebra después de la quiebra del Lehman Brothers ("nunca hubo algo similar" a esa quiebra, dijo George Soros en la reciente reunión de Davos). Ahora Obama ha preparado un paquete de estímulo económico por 825.000 millones de US/$ que espera sea aprobado antes del 16 de febrero.
Gran Bretaña, que anunció en octubre un "paquete de rescate" de 500.000 millones de dólares,en enero, acaba de decidir garantizar "deudas tóxicas" por otros 300.000 millones de dólares. El 19/1/09 el Royal Bank of Scotland anunció la mayor pérdida anual de un banco en la historia de Gran Bretaña: reveló una pérdida de 28.000 millones de libras esterlinas por activos "basura" y debió ser nacionalizado para evitar su quiebra.
El gobierno alemán aprobó un paquete de 30 mil millones de euros para renovar escuelas, autopistas, etc. Pero a principios de enero debió hacer un nuevo plan de 50 mil millones de euros para "relanzar la economía" y otro de 100 mil millones para proteger a sus empresas.
En enero de este año Italia se declaró en recesión.
Se han producido y se anuncia el despido de millones de trabajadores en todo el mundo. La OIT acaba de anunciar que en 2009 la suma de puestos de trabajo perdidos en todo el mundo podría llegar a los 51 millones. En Japón, sólo Nipón Glas, fabricante de cristal para construcción y la industria automotriz, suprimirá 5.800 empleos en 2009 y Toshiba, 4.500 en marzo. El lunes 26 de enero Caterpillar, Pfizer, ING, Home Depot anunciaron, en conjunto, la eliminación de 85 mil empleos. Se conoció, ese mismo día, que se duda sobre la supervivencia de Ford, que comunicó pérdidas por US$ 5.900 millones en el cuarto cuatrimestre. En Brasil se perdieron 650 mil puestos de trabajo en 2008 y se ha planteado reducir sus compras de gas a Bolivia.
Las pérdidas de las entidades financieras han sido impresionantes. El 2 de abril de 2007 quebró la financiera Century Finantial Corporation, especializada en hipotecas de alto riesgo y luego quebraron los grandes bancos hipotecarios: Fannie Mae y Freddie Mac. Ahora el City Group, que hasta hace poco era uno de los bancos más grandes del mundo, perdió 8.300 millones de dólares en el último trimestre y anunció que "quemó" 28 mil millones en quince meses, pasando a ser un banco de segundo nivel, por debajo de algunos bancos brasileños. Al Bank of America el gobierno norteamericano le dio una línea de crédito de emergencia por 138.000 millones de dólares para ayudarlo en la compra del Merryl Lynch y evitar la profundización de la crisis.
Se derrumbó la industria automotriz norteamericana.
En una semana de caída bursátil la General Motors perdió la mitad de su capital y en un "viernes negro" la Ford perdió un tercio. En enero se acaba de derrumbar la industria automotriz europea. En los EEUU, en los últimos meses surgieron 4 millones de nuevos pobres y, sólo en diciembre, alrededor de 85.000 familias perdieron sus viviendas.
En China han quebrado 67 mil fábricas en 2008, y hubo grandes disturbios sociales en varias ciudades.
Millones de trabajadores han perdido su empleo. El gobierno chino invertirá 586 mil millones de dólares en el rescate de entidades en quiebra.
Equivale a un quinto del PBI chino. China ha financiado el gigantesco déficit de la balanza de pago de los EEUU y alimentó la llamada "orgía del crédito" en los EEUU. Este año China financiará el 60% del déficit fiscal de los EEUU (Jorge Castro en Perfil del 24/1/08). Se llama "Chimérica" la unión del gran derrochador (EEUU) con el gran ahorrista (China).
¿Cómo cambiar esto? se preguntan muchos en los EEUU y en China, concientes de que ambos países se han dado el abrazo de la muerte.
La crisis ha golpeado fuertemente en Rusia y en Japón. Rusia se declaró oficialmente en recesión el 12 de diciembre último. Su economía ha sido duramente golpeada por la caída del precio del petróleo y otras materias primas. Rusia ha gastado ya 200.000 millones de dólares de los 600.000 millones que acumuló durante estos años de altos precios del petróleo, el gas y las materias primas que vende.
Ya se ha producido el desempleo de millones de trabajadores. Los pedidos de subsidio por desempleo en EEUU son los más altos en 26 años. Hubo 586.000 solicitudes nuevas durante la tercera semana de diciembre, informó el Departamento de Trabajo de ese país. Al 7de diciembre pasado había 10.340.000 desocupados en los EEUU. En España hay más de 3 millones de desocupados y se estima que la tasa de desempleo llegará este año al 15,9%.
La Dow (que tiene empresas en la Argentina) tiene previstos 16 mil despidos en todo el mundo.
El Banco de Inglaterra calcula que la pérdida de los bancos, aseguradoras y fondos de inversión suman 2,5 billones (millones de millones) de dólares en todo el mundo, y si se les suman los gastos gubernamentales para rescatar y reestatizar entidades, llega a 7 billones de dólares.
Uno de los resultados de la crisis en Brasil ha sido que este país trabó el 70% de las compras en Argentina. Impuso licencias que demorarán hasta 2 meses el ingreso de productos extranjeros. Posteriormente retrocedió en estas medidas pero la amenaza está hecha.
La reunión que realizó el llamado Grupo de los 20 en Washington, el 15/11/08, para coordinar políticas frente a la crisis, resultó un fracaso. Lo mismo sucedió en 1933 cuando 66 naciones intentaron coordinar políticas frente a la crisis del 30. Entonces fue F. D. Roosevelt el que impuso su veto a las propuestas europeas. Ahora fue George Bush el que declaró que no iba a cambiar sus ideas a favor de la libertad de mercado por la crisis y se 4. opuso a redefinir el rol del Fondo Monetario Internacional. Resultado:  cada gobierno reacciona con sus propias medidas y la falta de coordinación internacional arriesga transformar a la llamada "recesión" en una "depresión" profunda.
La crisis agudiza las contradicciones entre las potencias imperialistas y todo indica que en el futuro se agudizarán aún más. Por ejemplo, mientras Rusia, por su lado, impuso tasas especiales de importación de automóviles extranjeros, por otro, el gobierno norteamericano otorgó un fuerte subsidio a GM, Ford y Chrysler para darle ventajas competitivas en lo internacional. Como hemos planteado: "se demostró una vez más la falsedad de la tesis de la "globalización" sobre la desaparición de los Estados nacionales en el mundo actual".
Se agudizará la lucha de clases a escala mundial porque se agudizarán las tres grandes contradicciones del mundo actual: entre el proletariado y la burguesía; entre las distintas potencias imperialistas que disputan entre sí y entre las potencias imperialistas y la clase obrera, los pueblos, países y naciones oprimidos del mundo.
Se han producido grandes luchas obreras y populares en todo el mundo. Las más importantes han sido las de Islandia, las deudas de cuyo sistema bancario llegaron a superar en 12 veces la economía del país, y en donde las manifestaciones populares voltearon al gobierno e impusieron otro; la gran huelga de todas las centrales de trabajadores que conmovió a Francia con más de 200 manifestaciones en las que participaron más de 2 millones de trabajadores y las huelgas y manifestaciones en Rusia.
En esta situación internacional era imposible que la Argentina, un país dependiente del imperialismo, con su economía totalmente controlada por los monopolios extranjeros, agroexportador, y uno de los más grandes deudores de la tierra, escapase a la crisis y se "desacoplase" de ella, como imaginaron los Kirchner. Las olas del tsunami económico mundial también nos alcanzaron a nosotros.

La situación nacional
Nuestro análisis sobre la situación política nacional en julio del año pasado conservan su actualidad. Lo nuevo, que tiñe todo, es la crisis.
El gobierno nacional fue tomado desprevenido por la crisis económica. Cristina Kirchner había llegado a burlarse de los yanquis en su viaje a los EEUU, cuando bautizó a la misma como el "efecto jazz". Habían elaborado la teoría del "desacople" argentino, sin prever que la crisis sacudiría inevitablemente a Brasil y España (dos mercados de nuestra industria automotriz), y golpearía brutalmente a China, nuestro gran comprador de soja y aceite de soja. Incluso el presidente del Credicoop -y jefe virtual de los dos P"C", el de Etchegaray y el de Pereira- Carlos Heller, declaró en octubre que "La Argentina no parece al -canzada por el impacto y las repercusiones" (de la crisis). Buenos Aires Económico (6/10/08).
La prueba de la falta de previsión oficial sobre la crisis, que ya venía creciendo mundialmente desde abril del 2007, es que el presupuesto para el 2009, aprobado por el Congreso Nacional, no contempla fondos ni objetivos políticos para enfrentarla en el nivel del empleo y de la producción, ni para combatir la pobreza o contribuir a mejorar la distribución de la riqueza. Los pagos de la deuda externa (casi 20 mil millones de dólares en el 2009) condicionan todo el presupuesto nacional, mientras la deuda externa sigue creciendo habiendo llegado a 145.700 millones de dólares al 30/9/08, es decir: el 50% del PBI.
Pese al reclamo y la movilización popular al Congreso, promovida por la multisectorial que integraron la CCC y nuestro Partido, se mantienen en el presupuesto los superpoderes por los cuales el gobierno nacional utilizó discrecionalmente, en los últimos 4 años, más de 100.000 millones de pesos, sobre todo para subsidiar a las empresas privadas de trenes, subtes, colectivos, y operadores del sistema de energía eléctrica.
Cuando los efectos de la crisis en la Argentina se hicieron evidentes el gobierno los afrontó con su tradicional doble discurso. Más preocupado, siempre, por la repercusión mediática y electoral de sus medidas que en beneficiar con ellas a las masas populares, ha desatado en los medios una gran campaña de ocultamiento y confusión. Las medidas del gobierno, en definitiva, se han preocupado de garantizar los pagos a los acreedores extranjeros, y aprovecharla -como lo demuestra el caso de Paraná Metal- para mantener y aumentar lo que llaman "la caja" kirchnerista y el crecimiento de su propio grupo económico, integrado por testaferros y amigos como Enrique Esquenazi, Eduardo Eurnequián, Carlos Bulgheroni, Cristóbal López, los Werthewin, los Mindlin, los Elstein, La zaro Baez, Rudy Ulloa, entre otros. Le han otorgado a un grupo monopólico chino, por centenares de millones de dólares, la construcción de vagones que pueden construirse en el país y dar trabajo a mano de obra nacional.
Cuando planteamos que la crisis la paguen los que se enriquecieron en estos años de viento económico internacional favorable no corremos al gobierno del blanco, como hacen la mayoría de los grupos trotzquistas que plantean que "la crisis la pague la burguesía internacional". El gobierno y su política deben ser el blanco principal de la lucha popular contra los efectos de la crisis.
En noviembre la producción de la industria automotriz cayó un 25%; la del acero un 20%. Se pararon muchas obras de la construcción. Empresas como Terrabusi bajaron un 40% de su producción por la caída de las ventas.
La caída de la actividad económica nacional se refleja ya en la fuga de capitales (según el Banco Central) fugaron 23.098 millones de dólares en el 2008; un 23% más que entre el segundo semestre del 2001 y la primera mitad del 2002 (La Nación, 28/1/09). Ha caído abruptamente el consumo interno y la recaudación tributaria, lo que llevó al gobierno  a colocar a Ricardo Etchegaray, un hombre totalmente servil al kirchnerismo, al frente de la AFIP, y desencadenar un rastrillaje de evasores principalmente en el campo. Esto en un país donde el principal impuesto es el IVA, que paga hasta el último indigente; donde casi no paga impuestos el juego -que maneja el kirchnerismo- ni se grava la renta financiera; es mínimo lo que pagan las explotaciones mineras, que han crecido extraordinariamente en los últimos años, y la industria petrolera ha sido beneficiada con grandes concesiones.
Tampoco se recuperaron los centenares de millones de dólares que evadieron, en el 2008, los grandes exportadores de granos, con la maniobra de antedatar sus compras de granos y exportarlos con retenciones menores.
Por primera vez el comercio de Argentina con China tuvo un déficit de US$ 537 millones. Pese a que Argentina exportó en 2008 a China US$ 6.607 millones, casi tres veces más que en el 2003, importó de ese país US$ 7.144 millones, es decir: 10 veces más que en el 2003.
Junto con esto el gobierno sancionó una ley de blanqueo de capitales que permitirá lavar el dinero de los últimos negociados y el blanqueo de los narcodólares, con un impuesto del 1 al 8%, a los que les ofrecen el negocio de la compra de tierras en un país donde ya hay más de 17 millones de hectáreas en manos de extranjeros.
El gobierno nacional apresuró la nacionalización de las AFJP, una medida justa, pero lo hizo para meter mano en los fondos de la misma y los de la ANSES. Y, en vez de dar un aumento a los jubilados (4.700.000 de los cuales sobre un total de 5.200.000 reciben jubilaciones y pensiones de alrededor de $ 700, la mitad del salario de pobreza) lo que hubiese activado el consumo, retiró $ 13.200.millones de la ANSES y luego $ 4.000.millones más, para un plan de compra de automotores y electrodomésticos y un plan de obras públicas, el 80% de las cuales está referido a obras decididas anteriormente. Hay que recordar que de 300.000 vi viendas que el gobierno de Kirchner prometió construir para el 2008 apenas hizo el 2,2% (La Nación, 23/11/08).
En síntesis: a cambio de un modesto aguinaldo de $ 200 a los jubilados y de otro de $ 100 para los beneficiarios de los planes sociales (por los que estos habían realizado grandes luchas durante tres años, en particular en la provincia de Jujuy donde con la lucha los desocupados consiguieron un plus de $ 50) se pone el dinero de los jubilados a tasas de interés negativas (el 11% con una inflación mínima del 18%) para subsidiar el consumo de sectores de altos ingresos.
La crisis se ha precipitado brutalmente en el país.
En una situación agravada por la sequía más grave en 46 años en algunas zonas y en 70 años en otras, y por la política oficial en el campo, principalmente respecto de la ganadería y la lechería y la subsistencia de retenciones que se han tornado expropiatorias por la caída internacional de los precios de las materias primas.
Se ha perdido el 50% de las cosechas de maíz y trigo y millones de cabezas de ganado lanar y vacuno y está en serio riesgo una parte importante de la cosecha de soja. El gobierno declaró el estado de emergencia agropecuaria y permitirá el diferimiento del pago de algunos impuestos -desde ya: ninguno de los no coparticipables- durante un año, con tasas de interés del 14%.
Apretado por el déficit de su caja, el gobierno reemplaza gran parte de los subsidios a las empresas por un brutal aumento de tarifas, que agravará la situación de las masas. Un aumento de tarifas que significa, a la vez, el aumento de sus ingresos, porque suben proporcionalmente los impuestos que, en la mayoría de los casos, son superiores al costo del servicio.
Y se agravará el problema federal ya que, en 2009, la Nación sólo transferirá a las provincias el 24% de lo recaudado de los impuestos nacionales.
En 2008, 15 provincias cerraron el año con déficit fiscal.
Se han producido ya miles de despidos en la industria de la construcción, en el acero, en la industria automotriz, en la metalúrgica, en la car ne, las curtiembres, la industria del papel, entre otras.
Numerosas empresas adelantaron las vacaciones y nadie sabe qué sucederá al regreso de las mismas.
La crisis ha golpeado duramente a la masa de cartoneros.
En diciembre bajó el precio del cartón, al igual que el de los diarios viejos y el de las botellas de plástico, por lo que el ingreso de los cartoneros cayó a la mitad, aproximadamente. Al quedarse sin changas, muchos desocupados han vuelto a cartonear.
Esto en un país que salió de la crisis del 2001-2002 manteniendo más del 50% del trabajo asalariado en negro, teniendo todavía, en 2008, más de 11 millones de personas bajo la línea de pobreza y más de 3.100.000 de indigentes, y, según datos muy parciales, un país donde mueren 8 niños menores de 5 años por día a consecuencia de la desnutrición.
Según la CTA más de 6 millones de chicos y adolescentes viven en hogares que no cubren el valor de una canasta de servicios y necesidades básicas y otros 3 millones viven en estado de indigencia (la mitad en el Gran Buenos Aires). Según la Consultora Equis hay 4.500.000 personas que viven con menos de un dólar por día. Más del 10% de la población.
La línea del gobierno frente a la crisis comprobó la caracterización del mismo que hemos hecho: un gobierno que profundiza la entrega al 6. imperialismo y refuerza al latifundio, un gobierno "que no representa a sectores de burguesía nacional sino a sectores de burguesía intermediaria de monopolios imperialistas".

¿Quién pagará la crisis?
El gran tema planteado para las masas populares es ¿quién pagará la crisis? ¿La pagarán los trabajadores y el pueblo, o la pagarán los terratenientes y monopolios, principalmente los monopolios extranjeros? ¿Se seguirá pagando la deuda externa ilegal, tramposa y usuraria, incluso la que contrajo la dictadura, o se usará ese dinero para resolver las necesidades más urgentes de las masas populares be neficiando a los millones de pobres del campo y la ciudad? Esto lo decidirá la movilización popular. Pero tenemos que tener claro que para que el pueblo no pague la crisis es necesario derrotar la política de este gobierno, y que, si bien la lucha puede aminorar los efectos de la crisis y acumular fuerzas para la revolución, si no se destruye revolucionariamente el poder de la oligarquía y el imperialismo y se construye otro, hegemonizado por la clase obrera, en definitiva, la crisis la terminará pagando el pueblo. Como pagó la crisis de 1930 y la del 2001-2002. Esta última, la pagó, principalmente, con una gigantesca devaluación de los salarios de los trabajadores.
Los obreros del automotor de Córdoba y los de General Motors de Rosario (lucha que contó con una gran solidaridad nacional), los de Paraná Metal de Villa Constitución, los del papel de Massuh en Quilmes, los de la construcción y la UOM de Siderar en San Nicolás, los del pescado en Mar del Plata, los rurales, los de la fruta y los portuarios en el Alto Valle y en San Antonio Este, en Río Negro, los rurales de San Juan y Tucumán, los de la carne en varios frigoríficos; los de la construcción de Santa Cruz, son miles de obreros, ignorados generalmente por los medios de comunicación, que han ganado la calle, cortado rutas y ocupado empresas, movilizándose en defensa de la fuente de trabajo o por aumentos salariales, como los obreros de la fruta de Río Negro. En el norte de Salta, en 2008, hubo más de 200 cortes de ruta. Ha habido días, como en la última semana, en que se han realizado 11 cortes de ruta, de petroleros, originarios, obreros de la construcción, desocupados, bagayeros, etc.
Con 46 grados de calor. Simultáneamente se acuarteló la policía exigiendo aumento de salarios.
La experiencia más avanzada ha sido la de los obreros de Paraná Metal, quienes junto a otros obreros en lucha y a chacareros de la Federación Agraria, obreros y productores agropecuarios y a las Mujeres en Lucha, cortaron la ruta 9 superando, desde abajo, a la dirección de Piccinini, vacilante frente al gobierno y la patronal.
Las luchas mencionadas han mostrado la complejidad del debate de masas en torno a la crisis y a cómo enfrentarla. En algunas se vacila en enfrentar al gobierno porque éste ofreció algún subsidio o sectores de la masa vacilan frente al peligro de los despidos y se acuerdan compromisos que afectan a transitorios y contratados. El debate sobre la crisis en la empresa Bosch es un ejemplo de esto. Primero costaba entender la magnitud que tendría la crisis en el país y cuándo se lo entiende surge la duda sobre si las fuerzas del movimiento obrero alcanzarán para enfrentarla y hacérsela pagar a los monopolios. Hay que entender que los ofrecimientos patronales de despidos de los trabajadores de agencia, vacaciones anticipadas, suspensiones parciales, rebajas de sueldo a cambio de estabilidad como aceptó Piccinini en Villa Constitución o los obreros de Sulfacid, son paquetes atados de las patronales para ganar tiempo e imponer sus condiciones. Patronales como la del automotor, que en los últimos años, batieron todos los records de producción y tuvieron ganancias enormes y en el mejor de los casos sólo dieron migajas a sus trabajadores y ahora, ante las primeras dificultades, descargan sin asco las consecuencias de la crisis en ellos. Hay que exigir rebaja de las horas de trabajo manteniendo los sueldos.
Con las asambleas y movilizaciones de Gualeguaychú, Santa Rosa y Gral. Pico, Arroyo Seco, Cnel. Vidal y Villa Constitución, de autoconvocados, sociados a la Federación Agraria y otras organizaciones y la realización, el 20 de diciembre, por Asoma, de la movilización con corte de ruta, acordada  el Primer Encuentro de Campesinos Pobres, se ha reiniciado la lucha agraria. Las asambleas de productores son muy combativas. A la gran masa le preocupa asegurar la unidad más amplia para la lucha y le disgusta la interferencia del tema electoral en las asambleas. Viene otra oleada de luchas en el campo, los campesinos semiproletarios, los pobres y los medios, la mayoría de los contratistas y una capa muy grande de los ricos y la burguesía agraria, está afectada por el aumento de los costos, la caída de los precios internacionales y la sequía. La situación de los obreros rurales se agravó tremendamente en estos meses. Hay buenas condiciones para fortalecer el movimiento de desocupados y jubilados de la CCC. El prestigio de ésta ha crecido y ha crecido su experiencia organizativa para afrontar exitosamente esta tarea. Hay desesperación en grandes masas porque no hay trabajo en la construcción, ni en el cartoneo y no hay oferta de trabajos municipales.
El gobierno está muy debilitado. El repudio a su política en grandes regiones del país, en especial en el interior pero también en grandes ciudades, es
enorme. El descontento con su política, según encuestas que maneja el propio gobierno, en la provincia de Buenos Aires, llega al 80%.
Simultáneamente el bloque de las clases dominantes se ha resquebrajado. La política oficial de aprovechar la crisis para apoderarse de empresas para sus testaferros y amigos, como pasó en Paraná Metal "comprada" por Cristóbal López, suscita enfrentamientos con otros sectores del bloque dominante. Los ejemplos más claros han sido las contradicciones con el grupo Techint y con el holding Clarín. Varios gobiernos provinciales oscilan en su adhesión al kirchnerismo.
Es muy importante que tomemos, a fondo, la defensa del federalismo. Este es un gobierno profundamente unitario y su política en este tema golpea a grandes sectores populares, incluidos sectores grandes de la burguesía nacional. Hay un profundo rencor por una política que se lleva de provincias como Santa Fe cerca de 1.800 millones de dólares con las retenciones y concede, como "ayuda" contra la sequía, 60 millones de pesos. O que promete desparramar millones de pesos en el conurbano para ganar las elecciones y es incapaz de enviar una pequeña ayuda a productores que sufren el desastre de la sequía más impresionante en décadas.
Impulsadas por nuestro Partido y las organizaciones de masa clasistas y combativas se están construyendo multisectoriales y organizaciones de coordinación en distintos lugares del país. Tenemos que unir y coordinar la lucha de los obreros, ocupados, desocupados y jubilados, con la de los sectores agrarios y otros sectores populares, incluso con sectores de la burguesía de las pyme e industrias regionales y crear las condiciones para un paro nacional activo obrero, campesino y popular.
Las concentraciones de Villa Constitución y Gral. Vidal y la movilización unitaria impulsada por nuestro Par tido el 29 de enero es demostrativa de que esta tarea es posible. El gran contingente de los empleados estatales ya ha protagonizado luchas muy importantes, de repercusión nacional, como la de la provincia de La Pampa y la del INDEC, pero, con seguridad, se incorporará al combate masivamente en todo el país, porque el gobierno nacional y los gobiernos provinciales y municipales tratan de congelar sus salarios y conceder, como máximo, aumentos del 13 y el 15% en el 2009, al tiempo que planifican despidos. Por todos los medios el gobierno, apoyándose en dirigentes sindicales amigos, trata de evitar que los docentes -como ya han decidido en varias provincias- no inicien las clases en marzo.
El movimiento de mujeres está jugando y tiene un gran papel que jugar en todas estas luchas. Adquieren particular importancia las movilizaciones contra el tarifazo brutal que acaba de descargar el gobierno con las tarifas de luz y de gas y los petitorios exigiendo la supresión del IVA a los productos de primera necesidad, petitorios que han tenido una gran recepción en las localidades donde circulan.
Distintas fuerzas opositoras se esfuerzan para que esas multisectoriales sean instrumentos de acumulación de fuerzas para las elecciones de octubre y no para la lucha actual contra la política gubernamental frente a la crisis. En un momento en el que enormes sectores populares, millones de hombres y mujeres, millones de niños, sufren hambre y miseria extrema, como producto de la crisis económica y de la política del gobierno, y millones de trabajadores están amenazados por la desocupación, es criminal poner como objetivo central la preparación para las elecciones del mes de octubre en vez de empujar la coordinación para la lucha ahora e impedir que la contienda electoral nos divida.
Simultáneamente debemos difundir la propuesta de "10 medidas" de nuestro Partido para enfrentar la crisis. Hemos resuelto realizar una difusión de masas de esa propuesta, mediante volantes, carteles, medios de publicidad, etc.

El papel y las tareas del Partido
La suerte del combate popular dependerá en gran medida de que el Partido encabece la lucha contra la crisis y se logre cambiar a favor de las fuerzas clasistas y combativas la correlación de fuerzas en las grandes empresas y las grandes concentraciones de obreros rurales y centros estratégicos al igual que en el campesinado pobre y medio y se fortalezca, en las nuevas condiciones creadas por la crisis, el movimiento clasista y combativo de los desocupados y jubilados.
Hemos dado pasos en el último período en lo que llamamos el viraje del Partido hacia el movimiento obrero ocupado, pero se comprueba que el mismo, además de un profundo debate ideológico y político, como planteó la Conferencia del 18 y 19 de noviembre de 2006, exige grandes cambios orgánicos. La estructura actual no nos facilita asimilar a los nuevos afiliados y crecer en las células en general y en las de empresa, en particular.
Perdemos muchos afiliados valiosos por nuestra incapacidad para asimilarlos y elevar su nivel político e ideológico. El funcionamiento celular es, salvo excepciones, deficitario. Muchas células carecen de objetivos de lucha e iniciativas.
En muchos lugares el Partido se ha diluido en el movimiento de masas. No hemos sabido, en general, combinar una política audaz en nuestro trabajo sindical y de masas, con el fortalecimiento de la organización revolucionaria del Partido, capaz de operar en las más difíciles condiciones y poder jugar su rol de vanguardia en la lucha por el poder.
En el próximo período tendremos que dedicar mucha atención a los temas de la construcción estratégica del Partido, para que esté en condiciones de enfrentar los cambios bruscos en la situación política y pueda jugar un rol de vanguardia en la revolución nacional y social por la que luchamos.

Partido Comunista Revolucionario
Comité Central – 1/2/2009